Periódico Cultural El Riel

martes, 12 de abril de 2016

Táchira: Para Desfacer Entuertos en Contraforo

SICCI ( La Fría-Venezuela, 11Abril16, Aporte Critico) La angustia de la gente cada día se hace más patética. La colas son un agobio. La escasez de productos indispensables para la higiene y la alimentación se ha convertido en un verdadero suplicio y una humillación a la hora de “tomarles el tiempo” en el que aparecen en los establecimientos y entonces hay que disponerse a ir en su busca a como dé lugar. Es humillante a todas luces. Nos sentimos solos y en total desamparo. No entendemos de tantos y tan variados planes que se inventan pero que a la hora de las chiquitas no abastecen de verdad. Cierto que nos ha invadido una afán de consumo incomparable. Desaforado. Incomprensible. Nuestros patrones de consumo han cambiado producto de la angustia y la inseguridad, el no saber si mañana contaremos con lo necesario y si habrá mañana.


Todos estamos conscientes del origen de esta crisis. Pero ha llegado la hora de hacernos unas cuantas muy serias preguntas; ¿Dónde esta la ayuda internacional en esta hora menguada? De centroamerica ¿ha venido un guacal de plátanos? ¿Están claros en que los necesitamos?. Las previsiones en materia agrícola no son nada alentadoras. Al parecer, la cadena de escasez de insumos se ha roto y no hay para dónde agarrar, Lo que viene en esos rubros es aterrador. ¿Dónde están los países amigos a quienes el Comandante Chávez auxilió de tan buena manera en su momento? ¿Dónde los beneficiarios de PETROCARIBE que ahora no acuden en nuestra ayuda?. No se trata de declararnos en emergencia porque sería hacerles el juego a nuestros enemigos políticos, sino de esperar la mas elemental solidaridad para atravesar esta coyuntura.


Los planes de agricultura urbana no remedian en lo inmediato nuestra desesperación. Para eso hay que cambiar el patrón de conducta y enseñar desde un nuevo giro. Sembrar no es para todos y cosechar tampoco. Es un asunto cultural y en ese terreno la lucha se hace larga y sus frutos no son inmediatos. ¿Entonces?. Se requiere medidas urgentes que remedien la crisis. No podemos seguir sometidos a las vejaciones de los industriales (los pocos que hay) y de los comerciantes que han encontrado un filón por el cual derrocar a la revolución bolivariana cuanto antes.

Y debo decirlo con arrechera… ¡Nos están ganando!

El llamado es al presidente obrero para que mitigue las reiteraciones discursivas y que se ponga sobre los verdaderos objetivos de un gobierno serio que no son otros que brindar felicidad a las mayorías. Basta ya de diagnósticos. Basta ya de jugar con las esperanzas del pueblo. Se requiere de acciones concretas urgentes, viables. Ya.

DOMINGO MORENO
militante de las causas justas

martes, 5 de abril de 2016

Táchira: Leonidas Personaje de La Grita

SICCI ( Caracas - Venezuela, 06ABRIL16, CPC El Riel / Cdp/ Aporte literario) LEONIDAS
Un hombre muy fuerte. Musculoso. De baja estatura pero con fuerza inusitada. Corriendo a lo largo de la calle dos, desde el Topón, desde los paramos cercanos, arreando al toro bravo cuidando de que no desbocara su loca carrera. Controlado únicamente por la astucia y maña de aquél hombrón que se valía de su larga experiencia para la faena.

 El toro camino al matadero, muy de mañana por entre los asustados vecinos a la vera del camino y en el pueblo, resoplaba y mugía impotente ante el manejo ducho de Leonidas y su soga que la ataba en los postes de luz, alternativamente, y con uno que otro grito hacía como “estaciones” en el recorrido. Por aquellos días al parecer esta era la unica manera de trasladar a aquellos animales formidables a su destino final. La “Pesa”, ubicada en la calle uno, a la entrada del puente de San Francisco, mataba ejemplares escogidos una o dos veces por semana.

Para nosotros, imberbes chicos, aquello era un gran espectáculo. Lo veíamos a él gritar advertencias para que desalojaran el camino. Los mayores nos colocaban entonces buen resguardo. Tejíamos historias de portentos hechos por Leonidas del que se decía que podía torcerle el pescuezo a un toro de aquellos con sus brazos de titan.
Era de mal carácter Leonidas. Se supo de peleas cerro arriba en el que sus contrarios salían siempre mal parados. Para nosotros era como aquellos gladiadores que veíamos en el cine de la escuela parroquial los sábados y que relataban las vidas de los gladiadores. Un Hércules, un Ulises, un héroe.
Mi hermoso pueblo entre neblinas es así. Conserva memorias inolvidables de personajes inusitados. Portentos de pintoresca estampa que hacen que se hilvanen inperecederos recuerdos y emociones que al revivirlas hacen que nuestro corazón se estruje.
La Grita ha dado para todo. Artístas, literatos, músicos. Y los sigue dando cual cantera creativa. Por algo es llamada “La Atenas del Táchira”.
Hoy evoco a Leonidas y su descomunal fuerza física que al parecer procedía de alguna misteriosa planta que ingería y cuyo secreto se fue con él a hacerle compañia a los gladiadores y seguramente ganar todo encuentro en el circo del cielo que para el estaría preparado.
POR DOMINGO MORENO