ABRAHAM. VIAJERO Y EL GRITEÑO.
_Dice poéticos cantos del Corán, habla de las culturas, lleva los pies descalzos entre el aroma de los siglos y la mujer de los encantos pintada un día en el albor de un mural. Posee una cruz de madera de un monje agustino del Cuzco.
En el observatorio más alto del mundo en Chile fue a describir los estadios del universo, sobre la cordillera del Aconcagua ha abierto los brazos para meditar por la paz de la tierra. En el palacio de la Magdalena de Lima entendió los códigos del arte barroco. Y en Ayacucho presenció la inmortalidad del General Sucre. En la universidad de Los Andes ha podido dictar clases de filosofia.
Siempre lleva consigo libros buenos y pronuncia reflexiones que en su esotérica memoria visten de azules los mensajes de ángeles eternos. Amigo de intelectuales, escritores, artistas, políticos, sacerdotes, cronistas e historiadores, gnósticos, evangelizadores, Hare Krishna, obispos y hasta de peregrinos limosneros que circundan contemplando por el Dios eterno las estrellas del cielo. Bibliotecario en Guayaquil.
Asi hemos visto a Abraham descendiente de los Guerrero de Librillos, antiguos de la vieja Grita o de los Romero con savia de España y sangre mestiza. Parece que un día en La Paz Bolivia, fue a meditar sobre los surcos descritos en el ánima del Potosí. Dice haber visto los pasos de Bolívar verdadero, mientras en Nazca describió el universo de los astros para recaudar un pedazo de sal del Uyuni y en Pamplona la nueva, en Colombia se ha devuelto a los recuerdos en sus archivos de historia y de espacios elocuentes que hace vestir de ocres y papiros el tiempo.
Habla de los venideros trescientos años, cuando la tierra traspasará un agujero negro en busca de la verdad y la luz... En su morada posee un corazón grande. Escucha las campanillas del Taj Mahal o vislumbra en sus discursos la voz de las montañas. Se sabe el testimonio del arte nuestro y conoce cómo el Libertador se consagró de poeta un día escuchando en Pucará, en la voz Quechua, la arenga de Choquehuanca. Mientras en su silencio de peregrino escucha a Chopin o se viste de Berlioz en los abecedarios mágicos escritos en los muros de Rabat en Marruecos cuando las razas cantan a un único cielo, al sol verdadero.
Dionisio Abraham es aquel que vemos en las calles de ciudades y pueblos contando la vida. Apreciando los sueños. Gnóstico y samaritano, pregonero de mil verdades, hombre sincero y honesto. Aquella esencia filosófica del corazón, porque sus elocuencias que para muchos parecieran locuras. Y son ejemplos de humildad.
Hace tantos años un día me describió en el museo de Bellas Artes de Caracas a Giuseppe Arccimboldo y por qué no al mismo Reverón. Intervalos cuando fue guia de los museos de la capital venezolana. Aprendiendo lecciones desde: Ignacio Zuloaga. O describiendo los penetrables de Soto detrás de los monumentos del mundo.
Recientemente, en mi última conferencia a los educadores sobre el II Congreso Pedagógico, logré hablar de este personaje, loco y sabio, maestro y mendigo... viajero de pueblos desde la Universidad de Los Andes en Mérida, la universidad de Tunja y la misma de Lima. convocatoria a las ilustraciones y allí Abraham Guerrero se ha convertido en maestro, desde la verdad a sus conocimiento en la apertura para el mundo de sur América.
Es Abrahan la ideología de un maestro. ¿Quién lo entenderå? Hace más de tres años, lo vieron describiendo el testimonio de la Filosofía. El decano, director de postgrados y doctorados, de la universidad de Mérida le concedió ir de a las clases para el doctorado en Filosofía. Pasado cierto tiempo los académicos profesores comenzaron a acusarle al decano rector. Que dicho loco que habían enviado a las clases para el doctorado como oyente, sabía más filosofía que los verdaderos aspirantes a ser doctores.
Por todo, por sus viajes, su vida, es este señor Abraham un verdadero maestro. Investigador y sabio lector". Hacedor de una leyenda que tiene aromas de incienso, encantos del bairrum con agua bendita; auras color violeta y azul purificado en la sangre de sus ancestros de quiénes describieron pergaminos eternos... Es Abraham, libre como las aves, el libro viejo. Escrito en un libro de leyendas y caminos nuevos... Es el cronista viajero...
Néstor Melani Orozco. : Artista Nacional. Maestro Honorario. Doctor en Arte. Cronista de la Grita.

.jpg)
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario